Testimonio
TESTIMONIO DE MAYTE REYES GONSALEZ

Mayté Reyes Gonzáles, es hija del doctor José María Reyes Mata, médico hondureño, desaparecido junto al padre Guadalupe y otras 80 personas en 1983. Ella reside en Chile junto a su familia.

A continuación el testimonio que ofreciera Mayté a “Voces contra El Olvido” en su última visita a Honduras.

Háblame de tu padre, que te acuerdas de él
Bueno lo que yo te puedo decir de mi papa, las cosas que recuerdo es que era una persona muy leal, que amaba mucho a su gente pobre, porque el viene de una familia, porque nació y se crió en una familia muy pobre. Era una gran persona, todo el mundo hasta el momento que yo he conocido siente mucha admiración por él, lo han querido bastante. Tenía muchos valores, una persona demasiado llevada por sus ideales hasta lo ultimo sin medir consecuencia. Demasiado inteligente, digo yo.

¿Como era tu Padre contigo?
Era una persona muy cariñosa, a mi por sobre todas las cosas. Yo no se porque siempre quieren mas a un hijo que a otro, pero a mi me adoraba. Yo creo que por la atención que yo le daba. Me duele mucho recordar…

¿Como te enteras que tu padre es secuestrado y asesinado?
Después de que lo secuestran, yo me entere, solamente me entere por unas amiguitas vecinas en Nicaragua, que llegaron con el periódico cuando a mi papá lo habían asesinado… ...me mostraron la foto del muerto. Nosotros no teníamos idea de qué estaba sucediendo, mi mamá se había quedado callada hasta el último momento. Después que nosotros nos pusimos mal por ver el periódico, mi mamá salió a decirles a las muchachas que se fueran que ella necesitaba decirnos que era lo que pasaba. No podíamos creer que mi papa estaba muerto, pues yo lo había visto una semana antes o dos o a saber… …no recuerdo muy bien, estando el ahí con nosotros.

¿Como ha sido tu vida estos años?
Ha sido bien difícil, no puedo dejar que pase sin contarle también que a los tres años, mi mamá falleció de un cáncer en el estómago. Yo creo que también a de haber influido la depresión que vino después de la muerte de mi papá y las torturas que a ella le hicieron en ese tiempo, --que a los dos los metieron presos acá en Honduras--, que provocaron que la úlcera se le convirtiera en cáncer, la mato rapidísimo porque no duró nada. Nos quedamos solo con la familia de mi mamá en chile, porque nos tuvimos que ir para allá porque esa fue la decisión que ella tomo, porque pensó que íbamos a estar mejor allá. Se nos ha hecho muy difícil, hemos.... creo que hemos pasado, no todos los hermanos, unos mas que otros en sicólogos. Yo hace poco he tenido que andar en siquiatras... pues yo creo que las pérdidas han sido tan grandes para nosotros y tan dolorosas que no hay como poder, de verdad, creer que las cosas no suceden así. No sé, es un vació que quedó tan grande que no hay como llenarlo.

Llevar una vida dolorosa a partir de los nueve años es muy duro y difícil, como ha hecho para fortalecerse.
Los valores que nos dieron desde pequeñitas han sido bien importantes. Yo creo que si todavía me mantengo es también porque tengo una niñita, una hija de dos años y siete meses, por la cual tengo que salir adelante. Ha habido muchos momentos en mi vida que yo a veces no quisiera estar, como no me encontrara con motivación. Ahora, creo que las fuerzas las he sacado de las flaquezas que he tenido durante toda mi vida, de que al menos me quedan mis hermanos, somos bien unidos todo. No sabría que mas decirle, es difícil…

Difícil y preocupante saber que no se está haciendo justicia
Imaginase, yo toda la vida desde que asesinaron a mi papá, como niña que era yo, decía que algún día voy a regresar a mi país y voy a ir a matar a la misma gente que mato a mi papá, porque me había llenado de un odio increíble porque yo amaba mucho a mi papa. Después con el tiempo se me fue pasando, pero siempre tenia la esperanza de encontrarme a mi papa en la calle, vivo. Yo decía no es posible que no aparezca y mostrándose foto y todo, pero si uno no tiene a la persona o al muerto enfrente de uno, uno no puede creer que esté muerto.

Yo muchas veces me ilusioné que a lo mejor me lo iba a encontrar en algún lugar o que se había escondido, pero terminé creyendo después de una carta que mando un compañero de él, que mando de Costa Rica y que murió de cáncer también. Se llamaba Jaime. Este señor se escribía con mi hermana mayor y me parece que fue ahí que una vez que hicieron un juicio o no se que cosa a Álvarez Martínez.

En esa ocasión dijeron que habían mantenido presos a un grupo de gente, siempre que eran dirigidos por el comandante José Maria Reyes Mata, que era mi papa. Habían sido torturados y que a mi papa lo habían torturado y que después los habían balaceado en una montaña que queda cerca de Piedras Azules. Eso es lo que dice ese papel que salio... que mando el Señor de Costa Rica. Entonces ahí nosotros, al menos yo, que las ilusiones que algún día iba a encontrar a mi papa vivo, ya no había duda que jamás lo iba a volver a ver.

¿Aún guarda rencor y odio contra las personas que asesinaron a su padre?
No es odio, odio no, es mas yo creo que lástima me dan, que hayan matado gente tan importante que le hubiese servido mucho al país. Pero, en mis momentos depresivos siento, me siento diseccionada, me siento como que mi papá dio todo por nada, porque la gente no mueve un dedo.

¿Que piensas de Alexander Hernández, que siente por él?
Mire, a esta persona yo no la conozco pero lo único que yo puedo decir que todo esta gente, Álvarez Martínez y compañía son unos asesinos. A lo mejor si ellos estuvieran en el pellejo de uno se darían cuenta de los daños que le han hecho a las familias enteras, porque no solamente se trata de hijos. Yo creo que esta persona no se merece el perdón de ninguna persona. Tienen que pagar lo que hicieron, no matándolo pero hay miles de forma, metiéndolos presos así como esta ahora Alexander Hernández, preso.

Su padre fue asesinado, su madre fallece de cáncer, como ha hecho para sobrevivir
Yo trabajo desde los 16 años, he trabajado muy duro. Mis dos últimos años de estudio para salir del colegio los termine en un proyecto que tienen en Chile que se llama DUBOC. Los hice de noche en un horario que me diera la oportunidad de trabajar y estudiar en Santiago.

Vivía en un departamento con tres personas más, una era mi hermana y el novio de ella en ese tiempo, pues era más fácil pagar un apartamento y lo demás ha sido bien difícil, después de eso... toda la vida he trabajado desde que estoy allá, hasta que tuve a mi hija. Cuando nació dejé de trabajar y quise que mi hija se viniera a criar en el mismo ambiente que yo me crié cuando pequeña. Mis años de niñez fueron muy bonitos, pues no tengo nada de que quejarme, tengo una familia grande, fui una niña muy feliz.

Acá estuve trabajando desde en agosto del año pasado, porque mi hija estaba muy pequeña para dejarla sola. Mi intención no era irme, para nada, pero las cosas en este país son bien difíciles, pues cuando uno tiene un trabajo y no tiene estudios superiores que pueda uno sobrevivir con lo que se gana. Además de eso tengo otros problemas personales en Chile que arreglar, que son los que han hecho que vaya para allá.

Muy difícil llevar desde pequeña doble sufrimiento
No hay palabras para decir lo que uno siente la soledad en la que uno queda, porque yo puedo tener mucha familia pero eso me ha causado tanto dolor que a la edad que tengo todavía, no he sido capaz de sobre llevar en sí como algo real.

Nunca Irán a cerrar esas heridas.
Sinceramente quisiera que si, pero no sabría decirle porque uno no manda a esas cosas.

¿Como hace para no demostrarle esa depresión a su hija?
Yo y mi hermana mayor, que era la más grande, tuvimos una adolescencia normal como se puede ver, pero nos costó muchísimo pero tenemos carácter muy distinto; ella es fuerte de carácter por lo contrario mío, yo soy más sensible. También soy fuerte porque he soportado estos años por lo mismo y todavía soy una persona consciente de lo que hago. Hay momentos de depresión muy grande que he llegado a pensar que me estoy volviendo loca.

Es la misma soledad
Mi hija me ha visto. El año pasado tuve una crisis de depresión que me ha visto, pero a mi me llevaron y me internaron para que no le afectara a la niña. Después de ahí salí y estuve yendo con una siquiatra amiga de la familia. Asistí a pocas sesiones, porque no quise ir más porque ya me sentía mejor. Me ayudaron bastantes, me hizo ver las cosas desde un punto de vista distinto, dándome a entender que la única que se puede dar el derecho de una buena vida, pues depende de mi; si yo quiero vivir tranquila, sin recordar ni tratar de recordar las cosas buenas y no los momentos duros y difíciles que me ha tocado.

Estuve tomando pastillas antidepresivas, las deje de tomar; después las tenia que tomar por un año, pero andaba dopada y yo no puedo vivir así tampoco y ahora me siento... desde esa vez para acá me he sentido normal, es que son momentos que por una u otra cosa uno empieza a recordar todo como que uno cae en una depresión, en una horrible depresión y creo que eso me a dado tres o cuatro veces.

¿Que les pide a estas personas que le quitaron a su padre?
Yo lo único que quisiera… yo no le deseo un mal a ninguna persona, a nadie, pero si que fueran así como fueron capaces de cometer tantas brutalidades, que fueran capaces de decir la verdad; de lo que hicieron con esa gente, de donde están y que no sean unos cobardes.

¿Que desearía en estos momentos?
Abrazarlo… me gustaría ser otra vez la niña pequeña.

¿Que le contarías?
Yo a esta altura de mi vida no sé, no sabría que decir al tener a su papá y a su mamá, pues era muy pequeña y eso se olvida.

¿Has soñado con él?
Hubo muchos momentos de mi vida cuando era mas pequeña que soñé mucho con ellos, hasta me dio la impresión de haber visto a mi papá en la calle y salí corriendo y gritándole papá, papá y era un señor de perfil idéntico a mi papá. Yo creo que es lo mismo, todo lo que uno extraña. Uno quisiera estar con ellos pero no se puede y yo creo que lo sueña y por medio de los sueños, que unos han sido muy bonitos y otros muy feos, es como mantener una comunicación que uno no la va poder tener despierto.

¿Cuando se dio cuenta que no era él, que le paso por su mente?
Me puse a llorar y pensé a recordar todo como había pasado y siempre lo mismo, como es lo que queda, los recuerdos son los que quedan. Empecé a recordar todo lo que pase con ellos y el señor estaba asustado. Yo creo que jamás... yo me abalance encima.

El no estar tu padre vivo, profesionalmente les ha perjudicado
Indiscutiblemente no solo a mí a los cuatros, a la mayor por el carácter tan duro que ella tenía, paso momentos muy difíciles pero saco su carrera profesional. Ella es periodista y trabajaba en intendencia; tiene un buen trabajo y ella logro hacerlo.

Yo lo he seguido intentando, pero entre trabajo y trabajo, y ahora con mi hija, es más complicado. Ahora lo voy a ver más difícil, tal vez cuando tenga 35 o 38 años pueda hacerlo. Más tranquila, con una situación económica mejor, más tranquila en la cual yo pueda estudiar sin la necesidad de tener tantas preocupaciones.

El menor está en Nicaragua con unos familiares míos, hermanos de mi papá; lo tienen en su casa y lo ayudan en sus estudios, pero si el hecho de que mi papá y mamá hayan muerto, claro que nos a cambiado la vida a los cuatro, no solamente a mi. Además no solamente a nosotros, sino a todos, principalmente a mi abuela quien hasta el día de hoy llora a su hijo.

¿Al Gobierno y a las autoridades que les pide?
Justicia.
 
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