El Programa Zona Ejecución Noticias Documentos Fotos Publicaciones Contacto
Organizaciones Regionales




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La estigmatización niega los derechos de la juventud
 

Los jóvenes que conforman la Red Juvenil del Distrito Central, creada a partir del Proyecto Prevención de la Violencia y Desarrollo Integral que impulsa el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), acompañaron con sus voces y cantos, el plantón del primer viernes del mes de abril que durante 24 años realiza el Cofadeh en la Plaza de los Desaparecidos en Tegucigalpa, Honduras.

Francia Alvarado, estudiante del Instituto Central Vicente Cáceres y que coordina la red juvenil expresó que “tomamos conciencia de lo que en ese tiempo se vino queriendo levantar, así como hubo problemas en aquel entonces, hay ahora y se podría decir que en mayor grado”.

Alvarado señaló que siendo los jóvenes el presente y futuro de Honduras y futuros líderes, debemos empezar desde ahorita a tomar conciencia y a levantarnos para cambiar las cosas.

Por su parte, Gérson Romero de 20 años, estudiante del último año de la carrera de administración de empresas del Instituto Técnico de Administración de Empresas (INTAE) dijo que “la juventud ha guardado silencio y no se interesa por saber lo que pasó en la década de los ochenta, en lugar de estar aquí, desperdician su tiempo en otras cosas”.

Al referirse al Estado, el joven expresó que a “ellos no les gusta lo que nosotros hacemos en estos plantones, porque saben de lo que les vamos a hablar, porque el principal objetivo de Cofadeh es la búsqueda de la verdad y la justicia de todo aquello que pasó en aquel entonces”.

“Como Red Juvenil nosotros estamos haciendo saber al Estado, que ellos están en deuda con nosotros y con todas aquellas personas que perdieron a sus familiares”, recalcó Romero.

Esta acción coordinada por la Red Juvenil del Distrito Central, refleja que ha comenzado a gestarse un relevo generacional en la lucha por los derechos humanos en el país y que poco a poco las nuevas generaciones están tomando conciencia de que para vivir en paz, es necesario contar con verdad y justicia.

Estos hechos del pasado que constituyen la memoria histórica contrastan con la realidad del presente, en donde se criminaliza a la juventud y se asesina a cientos de jóvenes desprotegidos y en riesgo social, fomentando de esta manera una cultura de impunidad y de discriminación.

Con su proyecto, el Cofadeh busca crear espacios de participación a los y las jóvenes y brindarles capacitación, para que cuenten con las herramientas necesarias para convertirse en hombres y mujeres que conocen sus derechos y que están dispuestos a producir cambios que permitan su desarrollo integral en la sociedad.

Es así como el Cofadeh ha conformado redes juveniles en las ciudades de San Pedro Sula, Siguatepeque y el Distrito Central involucrando a 150 muchachos y muchachas en edades comprendidas entre los 13 y 25 años. El pasado 14 de marzo más de 5 mil jóvenes marcharon por la principal avenida de aquella ciudad para expresar que quieren vivir en paz y en una sociedad que brinde atención y oportunidades a los y las jóvenes.

Durante el plantón, la Coordinadora del Area de Incidencia del Cofadeh, Mery Agurcia sostuvo que “la demanda sigue siendo la misma desde hace 25 años: Verdad, justicia y reparación”.

Agurcia añadió que durante la época de los años ochenta, “toda la sociedad hondureña fue víctima de la barbarie y el terrorismo de Estado, las desapariciones forzadas solo son la figura emblemática de violaciones graves a los derechos humanos, pero también hubo torturas”.

Hay más de 600 personas sobrevivientes de la tortura que aún no encuentran justicia, que el Estado de Honduras no ha hecho absolutamente nada por investigar estos casos y mucho menos por sancionar a los responsables”.

Tribunales internacionales como la Corte Interamericana de Derecho Humanos ha condenado al Estado de Honduras en tres ocasiones por violentar la Convención Americana de Derechos Humanos en los casos de Manfredo Velásquez, Saúl Godínez Cruz y Juan Humberto Sánchez.

2008 - COFADEH