Los
y las jóvenes del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos
en Honduras (Cofadeh) marcharon en la ciudad de El Progreso, Yoro,
en el Día Internacional de la Paz y honraron la memoria de los
mártires que lucharon por el ideal de una Honduras mejor.
Cumpliendo con
los acuerdos alcanzados en la celebración del año pasado, la
juventud del Cofadeh eligió marchar en la zona norte del país para
declarar su anhelo de vivir en paz y en la búsqueda de la verdad y
la justicia.
La red de
jóvenes del Distrito Central se sumó a la celebración junto a la red
del Valle de Sula conformado por muchachos y muchachas de las
comunidades de Chamelecón, San Pedro Sula, El Progreso, Guaymas y
Naranjo Chino.
La marcha por
la paz coincidió con la movilización que en memoria de los mártires,
realizaran más de 4 mil personas por las calles de la emblemática
ciudad de El Progreso, donde en 1954 fue el escenario de la huelga
más larga de la historia del movimiento sindical.
La joven Doris Menjívar de la red juvenil del Cofadeh, en la zona
norte del país, dijo que el tema de la paz debería de preocuparnos a
todos y a todas con tanta violencia que se está viviendo hoy en día
en nuestro país.
“Si no
comenzamos nosotros como jóvenes a impulsar la paz, tampoco
lograremos que las demás personas nos sigan y haya paz”, señaló
Menjjívar.
Medardo
Oseguera también forma parte del grupo de jóvenes del Cofadeh y
llegó desde San Pedro Sula a la marcha por la paz desarrollada en la
ciudad de El Progreso.
Medardo opinó
que el tema de la paz es muy complejo, porque en nuestro país la paz
como que está olvidada, como que la violencia es lo que más impera y
es “triste ver en nuestros medios de comunicación cómo las noticias
que más se venden son esas, las de crímenes, matanzas y es triste
porque no hay paz”.
Martha Dubón
es una joven que coordina el fortalecimiento organizativo de grupos
campesinos de la Red Comal en el departamento de la Paz. Ella
asistió a la marcha invitada por la juventud del Equipo de Reflexión
Investigación y Comunicación (ERIC) de la compañía de Jesús.
Consultada
sobre la identificación de los jóvenes y las jóvenes en la memoria
histórica de los mártires del movimiento social, Martha expresó que
“es momento de que la juventud conozca esa historia, porque si no
vivimos con la historia no podemos llevar un presente o un futuro
mejor”.
“Tenemos que
buscar y recuperar esa memoria histórica para darla a conocer e ir
fomentando la paz y evitar la guerra, las confrontaciones y evitar
que haya más pérdidas humanas”, resaltó la joven.
Martha Dubón
dijo que está vinculada a los movimientos sociales y a la defensa
de los derechos humanos para seguir luchando por los grupos
campesinos “y si hay que dar la vida, pues la damos, porque eso es
lo que nos va a quedar, porque para qué quiero vivir en un mundo
donde no hay paz, donde no hay justicia, donde a todo el mundo se le
pisotea y se está volviendo a la esclavitud”.
Por su parte
el sacerdote Ismael Moreno, Superior de los Jesuitas en el Progreso,
Yoro y quien concelebró la misa junto al obispo de Yoro Juan Luis
Giassón en memoria de los mártires, expresó que la población juvenil
es el sector de la sociedad hondureña más amenazado.
“Amenazado en
su ser juvenil porque la sociedad hondureña educa y forma a la
juventud para que renuncie a su propia rebeldía y la rebeldía es
algo que da identidad a la juventud”, explicó Moreno.
Añadió que los
grupos de poder están obligando a que la juventud renuncie a su
rebeldía y al mismo tiempo la juventud es amenazada porque no tiene
trabajo, la inmensa mayoría de la población desempleada es menor de
30 años y cada año se reciben a 50 mil nuevos jóvenes que conforman
la población económicamente activa.
El sacerdote
Ismael Moreno expresó que con todas estas situaciones, el joven está
siendo obligado a buscar corredores distintos y subterráneos a los
que propone la democracia, en otras palabras “la sociedad está
obligando a que el joven rechace la democracia, porque esta
democracia no le resuelve ni le presenta propuestas a la juventud”.
Moreno agregó
la sociedad está orillando a que la juventud busque resolver su
problema desde un tipo de rebeldía que es la que está vinculada con
la violencia y a veces delictiva, porque no le queda otro camino, o
tener que renunciar a su propio territorio porque tiene que emigrar.
La marcha por
la paz y en memoria de los mártires, concluyó con un concierto
musical amenizado por el cantautor hondureño Mario de Mezapa, el
grupo Esperanza, Exceso de Equipaje de El Salvador y la cantante
mexicana Inés Ochoa, entre otros.
El Día
Internacional de la Paz fue declarado por la Naciones Unidas el 21
de septiembre de 1981 como una celebración anual de no violencia y
cesación del fuego a nivel mundial.
Asimismo la
Convención Iberoamericana de Derechos de la Juventud aprobada en
2005 en España, señala en el artículo 4 el derecho a la paz, a una
vida sin violencia y a la fraternidad y el deber de alentarlas
mediante la educación y programas e iniciativas que canalicen las
energías solidarias y de cooperación de los y las jóvenes.