En Segundo Encuentro en Tegucigalpa
Jóvenes capitalinos preparan estructuras organizativas
Más de 40 jóvenes de ambos sexos, participantes del Proyecto Prevención de la Violencia y Desarrollo Integral, que ejecuta el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos (COFADEH), asumieron el reto de crear estructuras organizativas que les permitan promocionar sus derechos y realizar trabajos de beneficio comunitario.
La Galería Nacional de Arte de Tegucigalpa, fue el marco que reunió a los y las jóvenes que mostraron la iniciativa de crear asociaciones coordinadas por consejos directivos para planificar actividades de beneficio a sus comunidades y para incidir en las políticas públicas estatales.
Modesto Betancourt cuenta con 21 años y con experiencia en la formación de liderazgo juvenil, además ha sido el facilitador de las jornadas juveniles en San Pedro Sula y ahora en Tegucigalpa.
“Hemos identificado a grupos de jóvenes con los cuales vamos a iniciar este trabajo, ha estado muy bien la experiencia en San Pedro Sula, sobre todo, pues había grupos organizados y otros no organizados”.
“Y básicamente el objetivo de estos dos talleres que han pasado en Tegucigalpa y San Pedro Sula ha sido el de conformar esas estructuras de referencia ante COFADEH y creo que hemos logrado el objetivo”, añadió.
Betancourt evaluó el trabajo realizado en Tegucigalpa y expresó que “la experiencia ha sido buena, me ha gustado mucho la participación de los jóvenes del Instituto Central, Vicente Cáceres, que se ve que son muy beligerantes, y tenemos la peculiaridad de contar con familiares de desaparecidos y también a familiares del personal que labora en COFADEH”.
Delia Fernández de 18 años y estudiante de la Carrera de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras dijo que “la jornada fue muy buena porque eso ayuda a que los jóvenes piensen en organizarse y que traten de cambiar su propio futuro, el futuro de la comunidad, la ciudad o del país”.
Al consultarle sobre las principales necesidades que enfrentan los jóvenes? Delia contestó que “mayor educación, mayores oportunidades y empleo”.
Por otro lado, Kevin Josué Gallo del primer curso de bachillerato sostuvo “que todo me ha llamado la atención, principalmente cómo nos organizamos y los otros temas tratados, porque me parece muy importante para mejorar la sociedad”.
“Ya organizados, trataríamos de cambiar a las personas que están cometiendo errores, nosotros debemos tratar de mejorar como personas y también hay que ser agentes de cambio en nuestra comunidad”, expresó Gallo.
Este es el segundo encuentro juvenil desarrollado en Tegucigalpa. Durante el primer encuentro los y las jóvenes analizaron el tema de la violencia, sus causas y efectos, y la forma de cómo prevenirla.
En la jornada participaron jóvenes procedentes de las instituciones educativas: Central Vicente Cáceres, Comayagüela, Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC), de las colonias urbano-marginales Fuerzas Unidas, El Carrizal, Villa Nueva, Nueva Suyapa y familiares de desaparecidos.
Los muchachos y muchachas se reunirán nuevamente el próximo 17 de noviembre para planificar acciones de trabajo comunitario y promoción de sus derechos en las zonas de influencia determinadas.
Con el apoyo de AWO Internacional, organización de cooperación alemana que representa a la Asociación de Trabajadores Sociales Alemanes, el COFADEH desarrolla el proyecto Prevención de la Violencia y Desarrollo Integral de Jóvenes en las ciudades de San Pedro Sula, Siguatepeque y Tegucigalpa.
El mismo plan se ejecuta en forma simultánea en el sur de México a través de la organización Iniciativas para la Identidad y la Inclusión A. C. (INICIA) y en Guatemala con la Sociedad Civil para el Desarrollo de la Juventud (SODEJU) y la Fundación para la Juventud (FUNDAJU). El COFADEH es el referente del proyecto para Honduras.
El proyecto tiene una duración de 3 años en su primera fase y se inició este año. Los objetivos del plan juvenil contemplan la promoción de los derechos de los y las jóvenes, el fomento de una cultura de paz y la participación genuina de la juventud en organizaciones que incidan en las políticas públicas del Estado.
Actualmente unos 250 jóvenes de las edades comprendidas entre los 14 y 25 años, están siendo favorecidos por el proyecto. Los y las beneficiarias proceden de todos los estratos sociales de la sociedad sin discriminación alguna. |