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Los comandos cuando llegaban a Tocoa, Colón |
No es un desplazamiento de tropas sin autorización del Congreso Nacional ni una movilización interna de las Fuerzas Armadas a petición de su fáctico comandante general, Miguel Facussé.
No hay ninguna razón para pensar que los millares de hombres armados están en la zona del Aguán para forzar a las bases del MUCA a aceptar la propuesta de ese Tío.
No hay manera de creer que los “linces” o los “cobras” tienen instrucciones de allanar viviendas en base a listados de nombres de personas ni detener arbitrariamente a nadie.
No hay ningún preparativo de desalojo, aunque la comisión delegada por el Movimiento Campesino rechace la extraordinaria oferta de negociación de Lobo Sosa. No.
Los elementos de Álvarez Guerrero están para guerrear contra los capos de la droga que elevaron en Colón los homicidios por cada 100 mil habitantes.
Las fuerzas especiales todo terreno están para desarmar a los mercenarios contratados por los agroindustriales y a los paramilitares sembrados en la zona.
La Policía Nacional, los jueces y fiscales, no están ahí para despojar de sus armas de autodefensa a los campesinos, asediados por los bandidos. No.
¿Pero por qué este cinismo?
El Comité de Familiares de Detenidos – Desaparecidos en Honduras (COFADEH) lo rechaza. Y lo denuncia.
Los hechos confirman exactamente lo contrario. Y no debemos admitir esta mentira oficial en ningún momento.
De los hechos y de los hechores, ni olvido ni perdón
13 de abril de 2010 |