| CRISTIANA
SEPULTURA PARA EDELMIRO Y ROLANDO, DOS VÍCTIMAS DEL
ESTADO HONDUREÑO QUE CLAMAN JUSTICIA
Medicina Forense entregó los restos de Edelmiro López
y Rolando Padilla, dos ciudadanos que fueron secuestrados
y posteriormente asesinados en San Esteban, Olancho, por un
grupo de soldados y policías cobras que iban al mando
del miembro del escuadrón de la muerte 3-16 sub teniente
Billy Fernando Joya Améndola, en 1981.
Los
restos de ambas víctimas, fueron entregados a sus familiares
en Tegucigalpa, 25 años después de que ocurrieron
los hechos. Los restos de Edelmiro y Rolando fueron trasladados
a San Esteban, de donde eran originarios, para darles cristiana
sepultura.
El
sepelio estuvo muy concurrido por familiares y amigos, quienes
exigieron se catigue al ahora capitán retirado Billy
Fernando Joya, por haber cometido este hecho en 1981.
Doña
Domitila Salina, esposa de Rolando Padilla exclamó
que "se haga justicia porque este hombre (Billy Joya)
con lo que cometió dejó desamparadas dos familias";
esposas sin esposos e hijos sin padres.
Por
su parte Luz Guillen, esposa de Edelmiro López, con
lágrimas en los ojos señaló que "paguen
lo que han hecho porque no fua a animales que mataron".
Al
momento del secuestro y posterior asesinato de Edelmiro y
Rolando, ambos ciudadanos se dedicaban a la compra-venta de
ganado vacuno y aceite de liquidámbar.
Edelmiro
y Rolando fueron ejecutado en forma salvaje y sus cuerpos
que presentaban orificios de balas en las espaldas, las uñas
sacadas y la cabeza completamente destruida, fueron encontrados
en las riberas del río Grande, jurisdicción
de la comunidad de La Balsa, carretera que conduce del departamento
de Olancho a Bonito Oriental, Colón, el día
9 de julio de 1981.
En
el 2004 el Cofadeh solicitó al Juzgado de Catacamas
ordenara la exhumación de los restos a fin de analizar
en forma científica las causas y circunstancias de
su muerte, siendo exhumados en agosto de 2005.
La acusación criminal por los delitos de detención
ilegal, secuestro, tortura y asesinato en contra del ahora
capitán retirado Billy Fernando Joya Améndola,
se interpuso en el juzgado de Catacamas, Olancho, en enero
de 2002, 21 años después de haber ocurrido los
hechos.
Un
día previo a la entrega de los restos de Edelmiro y
Rolando, los familiares en compañía de la coordinadora
del Cofadeh y amigos de otras organizaciones, realizaron una
conferencia de prensa, donde exigieron castigo para el responsable
del haber cometido este atroz asesinato.
Los familiares de Edelmiro y Rolando agradecieron el apoyo
que Cofadeh les ha dado en la búsqueda de justicia,
y lo motivaron a seguir adelante con el apoyo de ellos, porque
estos crímenes no pueden quedar en la impunidad, cuando
hay claramente identificado un responsable de los mismos.
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