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En caso del artista Javier Espinal
COFADEH sienta precedentes en libertad de expresión


El Tribunal de Sentencia de Francisco Morazán emitió el pasado 7 de octubre un fallo absolutorio a favor de Javier Espinal Aguilar en la querella que por difamación constitutiva de injurias, interpuso la rectora de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), Lea Azucena Cruz.

El área de Acceso a Justicia del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) desvaneció las pruebas aportadas por la parte querellante y acreditó en juicio oral y público ante el tribunal, que las acciones de protesta y planteamientos formulados por Javier Espinal las había realizado en función de la comunidad estudiantil universitaria, por lo que no cabía una responsabilidad penal individualizada.

A partir del mes de mayo de 2008 dio inicio el proceso judicial en donde el área de Acceso a Justicia del Cofadeh llevó el caso de Javier Espinal por considerar que se vulneró el derecho a la libertad de expresión y porque la acusación respondía a un tipo de persecución contra un frente estudiantil y no contra una persona en particular.

El abogado Marcelino Vargas, candidato a magistrado en el proceso de selección de la nueva Corte Suprema de Justicia actuó como apoderado legal de la rectora Lea Azucena Cruz, que fue la parte querellante en el juicio.

Antecedentes

En el año 2007 Javier Espinal Aguilar estudiante de la carrera de Artes Plásticas de la Universidad Pedagógica Francisco Morazán (UPNFM), y dirigente de Acción Universitaria, fue expulsado por las autoridades educativas cuando realizó una serie de manifestaciones en las que denunciaba junto a sus compañeros y compañeras una serie de irregularidades.

Espinal Aguilar utilizó algunas mantas en las cuales dibujó caricaturas para reflejar la situación que se vive al interior de la Universidad Pedagógica Francisco Morazán.

Este tipo de manifestaciones artísticas fueron utilizadas por la rectora de la UPNFM, Lea Azucena Cruz, como medios de acusación para demandar al artista ante los tribunales por el delito de difamación constitutivo de injurias

El 16 de marzo de 2007, Acción Universitaria distribuyó un pronunciamiento en donde se denunciaba el déficit de aulas, laboratorios de computación, talleres, centros de documentación, canchas deportivas y la necesidad de contratación de más docentes.

Asimismo se denunciaba la utilización de espacios destinados con anterioridad a la comunidad estudiantil y que ahora son utilizados para atender los diplomados privados de una fundación.

Acción Universitaria también denunció los cobros exagerados en las matrículas, mensualidades y material didáctico, así como el desprestigio arbitrario y desleal emitido en las aulas, por parte de algunos docentes y autoridades en contra de dirigentes estudiantiles.

Finalmente la organización de estudiantes denunció la malversación de fondos en cantidades millonarias en la construcción, fachada y pinturas demagógicas y la construcción de la Plaza Morazán, calificado como un insulto desmedido para el héroe que luchó y “defendió la educación popular como el alma de las naciones libres”.

Acción Universitaria demandó de las autoridades universitarias los estados financieros de las millonarias e innecesarias construcciones como derecho constitucional, de acuerdo a lo establecido en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

Luego de ser expulsado, Javier Espinal Aguilar realizó una huelga de hambre durante 9 días a finales de abril e inicios del mes de mayo 2007, con el propósito de lograr su reintegro, objetivo que no pudo lograr porque las autoridades de la UPNFM adujeron que el estudiante había violado el Reglamento Interno de la institución.

Después de conocer de su absolución, Javier Espinal Aguilar expresó que “esto sienta un precedente, más que todo por justicia no solamente hacia mi persona dedicado a medios de comunicación ya sean escritos o artísticos, sino que nos están reconociendo una reivindicación de todo ser humano y para el pueblo en general”.

Y todo esto es “reconocimiento a la libertad de expresión, hubiese sido un precedente muy funesto si la corte se hubiera pronunciado en nuestra contra, porque esto no lo veo como un ataque personal, sino como un ataque hacia una actitud que es fundamental del ser humano que es la libertad de expresión y de los sentimientos”, explicó el artista.

Para Espinal Aguilar esta querella representa una imagen de las políticas neoliberales aplicadas por el capitalismo donde pretenden y quieren hacer que el pueblo se calle, que el pueblo no hable.

“Esta ha sido una persecución política que es realizada en todos los estamentos de nuestra sociedad, principalmente por aquellos que quieren pensar por un mundo mejor”, señaló.

Agregó que “desde hace mucho nosotros conocemos el trabajo y la trayectoria histórica que ha venido realizando el Cofadeh en la construcción de una nueva sociedad, nos acercamos, expusimos la problemática que estábamos atravesando y ya sabíamos de antemano que aquí sí íbamos a tener el apoyo que requeríamos, explicó Espinal Aguilar.

Lograr la absolución de su defendido en los tribunales de justicia, constituye para el Cofadeh un aporte jurídico en materia de libertad de expresión y acceso a la información pública.

De igual manera el Cofadeh sienta un precedente ante las intimidaciones, persecuciones y amenazas que autoridades educativas superiores ejercen sobre frentes estudiantiles que demandan el respeto a sus derechos y la transparencia en el manejo de los recursos del Estado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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