COFADEH
CELEBRA DECISIÓN DE LA ONU
La
aprobación de la Convención Internacional contra
la Desaparición Forzada de Personas es una conquista
extraordinaria de la humanidad frente a los violentos, incluido
el Estado.
El
Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en
Honduras (COFADEH) recibe con alegría la noticia desde
Ginebra, luego que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU
aprobó ayer la Convención Internacional contra
la Desaparición Forzada, impulsada conjuntamente por
Argentina y Francia.
¡Cuánto
dolor cabe en la espera de la justicia! y !cuánta esperanza
encierra la solidaridad¡ Por eso hoy, parafraseando
al artista Silvio Rodríguez, le pedimos perdón
a nuestros muertos por esta alegría.
Para
los familiares de las personas desaparecidas en Honduras,
esta resolución de las Naciones Unidas es una confirmación
que el dolor y el sufrimiento inflingido por el Estado a un
solo ciudadano es una ofensa a la humanidad entera.
No
le estaba permitido al Estado Hondureño convertirse
en “bando” frente a la disidencia política
de los años 80´s para detener ilegalmente, torturar,
desaparecer y matar personas por sus ideas distintas, bajo
el argumento criminal de seguridad nacional.
La
Convención reconoce el derecho de todas las personas
a no ser víctimas de la desaparición forzada
y reafirma el derecho a la verdad, la reparación y
la justicia. Derechos que nuestros seres queridos no tuvieron
hace 20 años.
Además,
consagra el deber de incriminar las desapariciones forzadas
como delito autónomo, a la vez que estipula la obligación
de los Estados de proceder a adoptar una serie de medidas
para la prevención, investigación, procesamiento
y castigo de quienes resulten responsables.
La
aprobación de este instrumento de obligatorio cumplimiento
en Honduras debe significar una oportunidad adicional de confesión
y sometimiento a la ajusticia para los criminales impunes
que dejaron más de 150 cadáveres de víctimas
en Honduras.
A
partir de ahora los responsables de este tipo de crímenes
no pueden esconderse en los grandes centros comerciales, en
cajas de lustre de zapatos, en asesorías al gobierno,
en empresas privadas de inseguridad o en bandas de crimen
organizado.
Deben
saber que la justicia les perseguirá en cualquier parte
del planeta, donde no existe un lugar para que rumien tranquilos
sus delitos.
Para
el Cofadeh, este paso del derecho internacional hacia la prevención
de nuevas violaciones de derechos humanos, representa un respaldo
a nuestra tarea de educar con justicia y esperanza, sin odio
ni venganza.
De
los Hechos y los Hechores:
¡Ni
Olvido, Ni Perdón!
C
O F A D E H
Tegucigalpa,
MDC., 30 de junio del 2006
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