20 febrero 2009
Una
Asamblea Nacional de familiares y víctimas de torturas,
desapariciones forzadas, ex presos políticos y exiliados
políticos, acordó la conformación de comisiones
regionales comprometidas a defender el decreto que crea el Programa
Nacional de Reparaciones (PNR).
Más de 70 personas reunidas en la sede de Mujeres en las
Artes (MUA), en Tegucigalpa, expresaron su condena y repudio frente
a una campaña tendenciosa iniciada por personas interesadas
y de algunos medios de comunicación que busca frenar la
aplicación del decreto PCM 028-2009 del Programa Nacional
de Reparaciones.
Los asistentes a la cuarta asamblea de víctimas de torturas,
desapariciones forzadas, presos políticos y exiliados políticos
llegaron a la capital, procedentes de los departamentos de Olancho,
Cortés, Yoro, Francisco Morazán, Choluteca, Ocotepeque
y El Paraíso.
Uno de los principales acuerdos de la Asamblea fue el urgir
del presidente de la República la instalación inmediata
de la Comisión Nacional de Reparaciones, contemplada en
dicho decreto, la cual debió haberse instalado entre la
primera y segunda semana de enero, tal como lo prometió
el presidente de la República, el pasado 10 de diciembre,
en una conferencia de prensa.
En la Asamblea también se conformó una Comisión
Nacional que coordinará acciones regionales y locales para
realizar incidencia y defensa del decreto, según lo expresaron
ante los medios de comunicación en una conferencia de prensa
donde dieron a conocer los acuerdos tomados en la reunión.
Jesús Antonio Chávez, vocero de la asamblea, expresó
que por convocatoria del Comité de Familiares de Detenidos
Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), estamos acá en asamblea
nacional, porque sufrimos vejámenes en el marco de la Doctrina
de Seguridad Nacional que implantó el Estado de Honduras
a través de sus fuerzas armadas y propiamente del Batallón
de Inteligencia Militar 3-16.
En la Asamblea hubo representación de las cuatro regiones
del país
“Estamos reunidos acá para exigir al gobierno de
Honduras que proceda a hacer efectivo ese decreto (PCM 028-2009)
para lograr realmente resarcir en parte esas graves violaciones
a los derechos humanos de los y las ciudadanas que hemos mencionado”,
acotó.
Añadió que queremos “manifestar que por
acuerdo unánime de esta asamblea nacional hemos acordado
la más grande y sólida unidad de todos los y las
representantes acá presentes y además conformarnos
en una comisión nacional de representantes para definir
planes y plataformas operativas de trabajo, orientadas a lograr
que esto sea efectivo”.
Por
su parte, Nora Miselem, sobreviviente de torturas, sostuvo que
es importante que se nombre, tal y como está establecido
en el decreto la Comisión Nacional de Reparaciones, porque
queremos llegar al establecimiento de una Comisión de la
Verdad, porque como país no podemos escribir nuestra historia
si no recuperamos esa etapa negra de nuestro país.
Miselem resaltó que “queremos como una reivindicación
nuestra, la formación de esa Comisión de la Verdad,
queremos que se sepa quiénes fueron los culpables, si el
sistema legal no hizo justicia con ellos, que la justicia social
les caiga, que sus nombres sean conocidos como violadores de los
derechos humanos y como antipatriotas”.
El exiliado político, Javier Sánchez, recordó
a la asamblea a aquellos que fueron víctimas de la Doctrina
de Seguridad Nacional, cuando expresó que deben reconocer
nuestros derechos y reconocer nuestro dolor y la manera en que
fuimos tratados y victimizados, los que fuimos torturados y desaparecidos.
Melba Reyes y hermana de José María Reyes Mata,
capturado y desaparecido por militares hondureños en 1983.
Los que fuimos secuestrados, los que fuimos abusados sexualmente,
los que sufrimos torturas físicas degradantes, torturas
psicológicas, los que sufrimos la separación de
nuestros hijos, de nuestros familiares, de nuestros padres, los
que tuvimos que abandonar nuestro país y buscar el suelo
amigo donde refugiarnos y hemos regresado para que se nos haga
justicia.
La ex exiliada política Melba Reyes y hermana de José
María Reyes Mata, capturado y desaparecido por militares
hondureños en 1983, apuntó que “estamos acá
para exigirle al presidente de la República que proceda
de inmediato a integrar esa comisión (Comisión Nacional
de Reparaciones), creyendo que él va a cumplir lo que ha
dicho en el artículo 6 de este mismo decreto, en el que
establece que es de ejecución inmediata”.
“Esa
es una de las razones fundamentales por las cuales nosotros estamos
aquí reunidos como asamblea, en donde estamos representados
todos los familiares de los desaparecidos, donde hay hijos, madres,
esposas, gente que fue torturada, exiliada, estamos acá
porque ya tenemos un plan de acción inmediata para darle
proceso de seguimiento a todo lo que en este decreto ejecutivo
se plantea”, resaltó Reyes.
Precisó que “estamos aquí porque a través
de los medios de comunicación se han escuchado voces disidentes
y en contra y entonces estamos aquí para defender este
decreto y hacer todo lo posible con acciones a nivel nacional
y a nivel regional para que se cumpla lo contenido en el decreto”.
Reyes precisó que consideramos al decreto incluyente,
porque no abarca solo a una o dos familias, sino que a la totalidad
de familias de asesinados, desaparecidos, de los que sufrieron
torturas en cárceles clandestinas, de los que sufrieron
exilio, de los que fueron víctimas en general de la política
de Seguridad Nacional en las década de los ochenta y noventa”.
En la Asamblea también se conformó una Comisión
Nacional que coordinará acciones regionales y locales para
realizar incidencia y defensa del decreto.
“Se crea toda esta defensa alrededor del Cofadeh porque
reconocemos que también este decreto no nos lo han regalado,
es la culminación de una lucha de muchos años, una
lucha que ha sido liderada durante 8 años por Cofadeh,
entonces esas son las motivaciones por las cuales estamos aquí,
apuntó la exiliada política, hermana del desaparecido
José María Reyes Mata.
El pasado 10 de diciembre, en el marco del 60 aniversario de
la Declaración de Derechos Humanos, el presidente Manuel
Zelaya Rosales, entregó a la Coordinadora del Cofadeh,
Bertha Oliva el decreto ejecutivo PCM 028-2008, aprobado en Consejo
de ministros el 7 de octubre de 2008.
El decreto sostiene que es necesaria la creación del
Programa Nacional de Reparaciones dirigido a víctimas de
violaciones a derechos humanos con base en los daños sufridos
dentro de un contexto de violencia generalizada y que fue documentada
y reconocida por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos
(Informe “Los hechos hablan por sí mismos”
de 1993 del entonces comisionado Leo Valladares Lanza), para que
se acojan las personas y familias que así lo deseen.
El artículo 3 señala que la Comisión Nacional
de Reparaciones diseñará e implementará la
política del Programa Nacional de Reparaciones, preparará
los reglamentos y manuales de instrucción para efectuar
la reparación integral de las víctimas y sus familiares.
Administrará los recursos destinados a las reparaciones
y brindará informes periódicos de los avances del
proceso y preparará un proyecto legislativo para implementar
una política nacional de derechos humanos.