Yo, Noemí
Pérez, hermana de 184 desaparecidos, inicié
la defensa de los derechos humanos a la edad de 15 años.
Han transcurrido 22 años de lucha, de esperanza y con
sed de justicia. Día a día esperamos que algún
Gobierno dé el espacio de reconocer que en Honduras,
sí hay desaparecidos, asesinados, torturados.
Nosotros los familiares estamos en pie de lucha recordando
a los responsables de estos crímenes, que así
como los señalamos los retamos todavía de no
tener el valor y la decencia de aceptar su responsabilidad.
El Cofadeh abre sus puertas a quienes no se les escucha. Aquí
estamos en esta Semana Internacional del Detenido Desaparecido,
trabajando para salir a La Plaza de los Desaparecidos y como
siempre recordarle al pueblo hondureño que aunque el
tiempo pase, nuestras heridas siguen abiertas ante la indiferencia
de los cómplices, de los asesinos, de los torturadores
y de los impunes.
Mi hermano Samuel Pérez fue desaparecido el 24 de enero
de 1982, desde entonces sigo exigiendo verdad y justicia.
Cofadeh, mi organización, la quiero. Mi madre, es un
ejemplo, la adoro y la quiero mucho. Ella pide no morirse
sin antes no saber nada de su hijo Samuel.
Bertha Oliva, mi compañera y mi maestra. Me vio crecer
y me comprende.
Mis compañeros de trabajo son mi familia y los 184
desaparecidos, mis hermanos. |