Han concluido en esta Capital
siete días de caminata pacífica por cuatro rutas,
tiempo durante el cual percibimos mayor nivel conciencia ambiental
en centenares de comunidades del país.
Hemos insistido en el bosque, igual que en la minería,
así como en los recursos costeros, las áreas
protegidas, la agricultura campesina y el hábitat de
los pueblos indígenas.
Sin embargo, durante estos días hemos recibido amenazas
mezcladas con ofertas de diálogo y nos han exhibido
el garrote al tiempo que la zanahoria.
Hemos teniendo que sortear mensajeros que exigían cancelar
la caminata en pleno desarrollo, a petición del Gobierno,
y tuvimos que desafiar a los constructores profesionales del
miedo, desde los poderes reales y fácticos del país.
Por eso al final, coreamos todos en la Plaza La Merced: ¡sí
se pudo!
Ahora, al apagarse las consignas de los marchistas que han
retornado cansados a sus lugares de origen, permanecemos en
esta Capital los miembros de la Comisión Nacional de
la Marcha por la Vida.
Estamos listos y listas para construir la voluntad política
que sea necesaria para impulsar el cumplimiento de las demandas,
a nivel del Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional.
Términos del diálogo
No queremos intermediarios que sean descalificados
por su propia carencia de habilidad y voluntad política
para resolver las demandas.
No buscamos a ministros y ministras que afirman ingenuamente
que comparten la noble causa de la Marcha por la Vida, pero
arquean las cejas al leer nuestras demandas.
No deseamos que nuestras peticiones sean confiadas a técnicos
forestales o mineros secundarios, que representan un lenguaje
amaestrado y dilatorio.
Aspiramos que el diálogo supere las pláticas
de cortesía y que evite la trampa de las negociaciones
que están de moda.
Deseamos que el diálogo avance al compromiso político
de alto nivel, pues la protección, la conservación
y aprovechamiento de los recursos naturales, no deben ser
objeto de regateo.
Apostamos porque sea el Presidente de la República,
quien a su vez es el empresario, el político y la autoridad
nacional, quien asuma la conducción de los compromisos
que implica voluntad política ante intereses millonarios
y grupos de poder que debe enfrentar sin vacilaciones, para
salvar lo que aún nos queda de recursos naturales.
Respuesta inicial del Gobierno
Tenemos que mostrar a la prensa las dos páginas
que fueron enviadas ayer desde Casa Presidencial, sin formalismos
de ninguna naturaleza: ni sellos, ni firmas ni membrete, a
través de un consejero oficial que hace suyos los contenidos
del papel.
No recibimos este gesto como una falta de respeto del Presidente
a las comunidades de los cuatro puntos cardinales de Honduras,
pero sí como una descortesía que debería
superarse en el proceso.
El texto informal recibido ayer al cierre de la Marcha pretende
responder cada uno de los incisos a las demandas específicas
al Gobierno, en un tono que deja la impresión que “esto
ya lo estamos haciendo” o “esto ya lo hicimos”, o “esto es
responsabilidad de otras instancias”.
Deja también ese texto informal la clara impresión
que obvia, en forma deliberada, el tema de las concesiones
mineras irregulares otorgadas en los últimos cinco
años.
Igualmente, evita referirse a la situación planteada
en relación a los recursos costeros, en ambos litorales,
y las amenazas hacia el hábitat natural de los pueblos
culturalmente diferenciados del país, donde aún
se conservan las mayores reservas de agua y bosques del país.
Queremos que escuchen directamente nuestras voces, que son
parte de las voces de las comunidades que sacrificaron durante
siete días sus vidas y las de sus familias.
Queremos estar dispuestos a continuar esta Marcha por la Vida,
hasta recuperar la soberanía social y política
de las comunidades directamente afectadas o directamente beneficiadas
por los recursos naturales.
Queremos estar siempre atentos para evitar que se imponga
la visión economicista sobre los recursos naturales,
que representan la vida.
Invitación
Aceptamos la invitación del Presidente de
la República para continuar la discusión de
nuestro planteamiento, en hora y día que designe.
Comisión Nacional
Marcha por la Vida |