| A
Chema Reyes
Un cinco de octubre te vio el amanecer,
Fue tu llanto tu primer grito de guerra,
Porque el destino te marcaba nacer
Para liberar tu pueblo y tu tierra.
Creciste
entre las masa campesina;
Y soñaste con calmar un día sus dolores;
Era un deseo ardiente cual llama que calcina
Pues también crecías entre sus opresores.
Con
la venta al hombro, soñando por la calle,
Tejías tu lucha libertaria del mañana;
Tu gran inteligencia admiraría al sabio Valle,
De tu valor y arrojo se asombraría Cabañas.
Era
tu sueño el de Camilo; El Ché y Sandino
Y al que durante tu vida le fuiste fiel;
Sabías que en tu patria te abrirías camino
Para repetir en ella las hazañas de Fidel.
En
Honduras serás siempre héroe legendario
Y ensalzaran tu nombre poetas y cantores;
Pues te iniciaste como gran revolucionario
En las luchas de estudiantes y mentores.
Te
hiciste hombre de provecho en Cuba Libre
Y con más fuerza se acentuó tu ideal;
Ver al pueblo de Honduras también libre
De la garra oprobiosa del águila imperial.
Desde
pequeño te atrajo la montaña
Y ya de hombre se realizaba tu deseo;
Recorriste los Andes por noches y mañanas
Junto a Guevara, Pombo, Benigno y Peredo.
Pero
Honduras seguía siendo tu delirio
Y retornaste a la patria a darle gloria.
¡No será en vano Comandante tu Martirio!
Y tu nombre ya lo registró la Historia.
Doctor
José María Reyes Mata,
Comandante guerrillero Pablo Mendoza,
Eres entre los Héroes la Flor y nata
Y tu muerte ha sido, por demás, Gloriosa.
Regó
tu sangre la tierra idolatrada
Reposa tu cuerpo en lugar ignorado
Pero sigues vivo junto a tus camaradas
Y dirán ¡Presente! Cuando hayamos triunfado.
La
Patria quedará limpia de escoria
Y anunciarán el triunfo los clarines
¡Te juramos, Chema Reyes, obtener la victoria!
Y llevar la lucha a todos los confines.
Septiembre
2003
Noemí Reyes
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