JOSE LEONEL SUAZO CASTILLO
Se le considera el último desaparecido en Honduras desde que fue secuestrado el 2 de febrero de 1989 por hombres armados a bordo de una camioneta sin placas y con vidrios polarizados, cuando salía de su trabajo en el Registro Nacional de la Personas, en Tegucigalpa.
Para hacerle aparecer con vida, su madre Rosa Francisca Suazo, interpuso varios recursos de Exhibición Personal contra le comandante de la Fuerza de Seguridad Pública, coronel Lázaro Ávila Soleno y otras autoridades militares, con resultados negativos.
Leonel Suazo dejó una esposa, dos niños, un trabajo y un partido. Era activista del Partido Nacional en el poder, en cuyas filas militó a favor de la alcaldesa Nora Gúnera de Melgar. Su correligionaria nada hizo para su aparición.
Cuando José Leonel Suazo Castillo era niño, solía ayudar a su madre a lavar los uniformes de los oficiales de la FUSEP. A los 31 años "desapareció", al parecer, a manos de esa misma unidad de las fuerzas de seguridad.
José Leonel Suazo era estudiante de educación física y empleado del Registro Nacional de Personas. Según informes, fue detenido en Tegucigalpa el 2 de febrero de 1989, hacia las 9:45 de la noche, después de salir del trabajo. Dos compañeros que habían salido con él declararon que, al salir los tres, empezó a seguirles una furgoneta marrón claro con cristales oscuros y sin placas de matrícula. Otros testigos afirman que la furgoneta se detuvo junto a un taxi y que sus ocupantes trataron de obligar a José Leonel Suazo a entrar en ella. José Leonel trató de escapar, pero el taxi le siguió.
Tras su detención, su familia hizo averiguaciones en la jefatura de la FUSEP, y también en las de varias unidades militares, pero todos negaron tenerle detenido. Se presentaron en su favor tres recursos de hábeas corpus, sin resultado. José Leonel Suazo había dicho a su madre dos días antes de su "desaparición" que dos agentes de los servicios de inteligencia habían ido a buscarle a la escuela donde estudiaba. Ese día él no había ido, y le dijo a su madre que no sabía por qué le buscaban.
Posteriormente, su madre recibió información según la cual José Leonel Suazo estaba recluido en la jefatura de la FUSEP en Casamata, donde en tiempos ella había lavado la ropa de los oficiales. Al parecer, un agente de la FUSEP de dicha jefatura le dijo que preguntara en la DNI, porque la FUSEP no habían detenido a su hijo. En respuesta a un recurso de hábeas corpus, la DNI negó tenerle recluido. En sus visitas a Casamata, la madre de José Leonel Suazo habló con detenidos que dijeron haberle visto allí. Uno dijo que creía que le habían trasladado a la DNI. Durante una visita en mayo, la mujer creyó ver a su hijo a lo lejos, y le pareció que estaba extremadamente delgado.