|
|
|
|
JULIO CESAR MENDEZ ZAVALA
Un gran deportista y un estudiante ejemplar en el instituto Central “Vicente Cáceres” de Tegucigalpa, también fue desaparecido.
La historia lo involucró temprano, como muchos jóvenes, en la tarea de construir la identidad perdida de un país sometido. Tenía 21 años de edad.
Era el 24 de enero de 1982, cuando los pérfidos guardianes del régimen lo secuestraron en la aduana, El Guasaule al ingresar al país en compañía de sus amigos y compañeros Samuel Pérez, Ediltrudes Montes y Enrique López.
Igual que Samuel, su inseparable amigo de barriada y de colegio, era dirigente estudiantil, reconocido por su abnegación y honestidad.
Hasta el barrio el Pedregalito de Tegucigalpa hacemos llegar este rostro inolvidable a su madre Natalia Méndez y demás familiares, para recordarles que el ejemplo de este muchacho es la ruta correcta para vivir con dignidad.
“Ahora que los hombres honestos escasean como los árboles de las ciudades, como los actos heroicos, defendamos sus luces en peligro, estemos como ellos con nosotros, por que de estos hombres fuera de serie nos van quedando pocos en la ocupada patria”.
|
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
|
| |
|