| EVA SARA ARCE ROMERO
Durante la guerra sucia en Honduras no solamente desaparecieron hondureños sino también extranjeros: guatemaltecos, salvadoreños, costarricenses, nicaragüenses y hasta ecuatorianos.
Sara del Carmen Arce Romero, salvadoreña de nacionalidad, desapareció el 22 de abril de 1981, en la Colonia Primavera de Tegucigalpa, cuando elementos de la Dirección Nacional de Investigación allanaron el domicilio de miembros de la Comunidad Monseñor Romero.
En la casa se encontraban 11 personas más, entre ellas su hermana Jesús Enoé Arce Romero.
Las 12 personas fueron capturadas violentamente, un experto agrícola Holandés declaró a Amnistía Internacional -ese mismo año- que fue testigo de la captura y que el Director de la DNI, Juan Evangelista López Grijalva, le dio un plazo de cuatro horas para abandonar el país.
Aparte de las 12 personas, en la casa se encontraban 4 niños que posteriormente fueron entregados con nombres falsos a funcionarios salvadoreños en el puesto fronterizo de EL Amatillo.
Amnistía Internacional se reunió con los Secretarios de Relaciones Exteriores y de Gobernación y Justicia para conocer de los hechos, ambos funcionarios negaron la detención.
Organizaciones Magisteriales, estudiantiles, obreras y religiosas exigieron la liberación de los detenidos, las autoridades hondureñas no respondieron.
Un ex militar declaró en 1982, que los detenidos en la casa de la Colonia Primavera fueron llevados a varias postas policiales entre ellas al Manchen y Casamata, que el General Álvarez Martínez ordenó su ejecución.
Sara y su hermana, junto a otros 142 hombres y mujeres, constituyen la deuda de la paz, el saldo trágico de la década 1979-1989. |